domingo, 22 de febrero de 2015

EL FRANCOTIRADOR

FRÍO

Los "biopics" suelen jugar malas pasadas: el deseo de ceñirse a la realidad coarta el desarrollo del guión y hace que este no tenga su propio desarrollo cinematográfico. En este caso, no queda nada claro lo que Eastwood ha querido contar. ¿La alienación sufrida por el protagonista a causa de su misión en la guerra? Kathryn Bigelow ya lo contaba muy bien en "En tierra Hostil". ¿El horror de la propia Guerra? Hay más emoción en los 20 o 30 primeros minutos de "Salvar al soldado Ryan" que en toda esta película. Y si hablamos de francotiradores recuérdese "El enemigo en puertas". Aquí hay una narración correcta, pero fría, distante, carente de pasión y emociones. Las escenas domésticas,el choque de Kyle con su vida familiar, sus problemas de integración, no llegan a interesar lo suficiente como para que percibamos su dureza, pese a la buena interpretación de una sorprendente Sienna Miller. Al final, uno piensa que lo que ha visto está bien, pero que, como pasa con tantas películas, no vamos a tardar mucho en olvidarla. 

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