martes, 2 de junio de 2015

NUESTRO ÚLTIMO VERANO EN ESCOCIA

FAMILIA
Si alguien piensa que esta es una simple comedia con niños y peripecias vacacionales se equivoca. Olvidense de "Un funeral de muerte" y piensen más en películas como "Stand by me", "Little Miss Sunshine" o la casi olvidada "Viento en las velas".
Hay mucha profundidad en esta historia de una familia que se traslada a Escocia para celebrar el cumpleaños del abuelo, afectado de una enfermedad terminal, y al que se le quiere ocultar la realidad de la situación matrimonial de sus hijos. En primer lugar, es un alegato en favor de la convivencia, de la comunicación entre personas que apenas se oyen y desde luego, no se escuchan. En segundo lugar es un implacable y excelente retrato de una clase social que únicamente pretende asombrar y hacer gala de su estatus y se olvida de lo más importante, como es el amor entre los miembros de la familia. Y, por último, es el encuentro de los niños con la muerte de un ser querido, encuentro resuelto con plena naturalidad, como algo que asumen mejor que sus mayores y que les sirve de pretexto para volcar en la despedida todo su amor a la única persona que parece haberles prestado la debida atención.
Lo más hermoso de la película es que no ha huido del drama y nunca abandona la comedia, difícil paradoja que solo se consigue por medio de un guión sabiamente estructurado y unas interpretaciones contenidas, que si son de esperar en actores como Bill Connolly o Rosamund Pyke, resultan sorprendentes en los niños sobre los que recae el peso de la narración.

lunes, 18 de mayo de 2015

LA PROFESORA DE HISTORIA

MOTIVACIÓN
Las escuelas públicas en los barrios marginales de las grandes ciudades, sobre todo en Europa, constituyen un micromundo en el que se cuecen todas las razas y niveles de la escala social. Honrados ciudadanos, futuros delincuentes, gente normal, genios o terroristas en potencia. Esta película transcurre en ese mundo, pero solo lo utiliza como escenario, porque lo que de verdad trata es de como con la adecuada motivación, ese magma variopinto puede integrarse, transformarse hasta alcanzar un sentimiento de unidad y, finalmente, tomar el camino mejor. Solo se necesita que alguien con la inteligencia y el valor suficientes, en este caso una maestra, pulse las teclas adecuadas para que todo cambie. Es, se dirá, un cambio pequeño, solo afecta a una clase, pero sirve para marcar como pueden hacerse las cosas y, en todo caso, la vida vuelve a empezar en el curso siguiente.
Este tipo de "docudramas"-realidad más narrativa-cuando están bien hechos, con emoción, siempre funcionan y  este caso es realmente espléndido, sobresaliendo una interpretación coral que alcanza portentosos niveles de comunicación con el espectador.

lunes, 11 de mayo de 2015

LA FAMILIA BELIER

 FAMILIA
Hace años, muchos, a este tipo de películas las llamábamos cine familiar: comedia amable, un toque de melodrama, sin gran profundidad, personajes todos buenísimos, final feliz y apta para todos los públicos.
Ahora parece que hay que complicar más las cosas y se añaden nuevos temas con el deseo de dar más trascendencia, temas que nunca acaban de desarrollarse y emborronan la idea inicial. Así, a esta historia de una chica que es la única normal en una familia de granjeros sordomudos, razonablemente acomodados, se le suman problemas vocacionales, de búsqueda para seguir su propio camino dejando atrás la granja familiar, una leve historia de amor juvenil y hasta una interferencia con la política  actual en la que se juega con la minusvalía que afecta a la familia. Por si fuera poco, a la protagonista le descubren una voz preciosa, aunque, lamentablemente,si las letras de las canciones de Michel Sardou que se escuchan tienen una cierta calidad poética, la música no resulta lo suficientemente pegadiza ni tiene peso en el contexto general, como para que pudiéramos hablar de una película musical.
No hay que preocuparse, todo acaba bien y uno no llega a aburrirse pero tampoco a interesarse demasiado. Pese a su éxito de taquilla en el país vecino, me queda la preocupación si un granjero francés, de los de verdad, no pensará al verla que se trata de pura ciencia ficción.

lunes, 4 de mayo de 2015

LECCIONES DE AMOR

PALABRAS E IMAGENES
Estúpido título que no refleja el contenido de una película que prometía más de lo que da. El original, "Words and pictures" refleja mejor esta batalla entre dos profesores de Instituto que se enfrentan cada uno dentro de su especialidad. Ella (Juliette Binoche) profesora de arte avanzado, él (Cliff Owen) de Arte avanzado. Desde el punto de vista cinematográfico, ganan las imágenes (cuadros) porque ella es infinitamente más creíble que él, lo que no evita que sobre la narración pese un cierto "dejá vu", incluso perceptible en la definición de los personajes, (la pintora lastrada por problemas físicos el escritor alcohólico que ya no escribe), que hace que los resultados sean previsibles.
No obstante, quedan unos diálogos de cierto nivel cultural, aunque algo pomposos como si estuvieran dirigidos a un público "in", y un ritmo adecuado que hace que el entretenimiento no decaiga y la película se vea con un cierto placer culpable.

martes, 28 de abril de 2015

CAPITAL HUMANO

APARIENCIAS
Contar una historia componiendo el relato a través de lo vivido por sus distintos protagonistas, no es nuevo en el cine, basta recordar la espléndida "Rashomon". En este caso, a partir de un accidente en el que un hombre muere atropellado, la narración se estructura en distintos capítulos, correspondiendo cada uno a los personajes importantes del drama. Se pretende construir un fresco sobre los diferentes estratos de la sociedad italiana, desde el "broker" millonario y egoísta que solo mira por sus intereses, hasta el arribista de clase media que usa a su hija para escalar puestos en la sociedad sin importarle otra cosa más que las apariencias inherentes a ese estatus social. La mencionada estructura de capítulos dota de coherencia al conjunto, pero no impide que por diversas razones, haya algunos mucho mejor que otros lo que rompe el equilibrio de la película.
Pero algo falla: alguno de los personajes resultan increíbles (por ejemplo y particularmente, el agente inmobiliario lastrado por una interpretación exagerada y lamentable, o el hijo del broker prototipo de niño pijo malcriado), o las relaciones entre ellos ni están desarrolladas ni se nos explican (sobre todo las de los matrimonios que no resultan coherentes con la personalidad de cada uno). Al final, lo que queda en la memoria es alguna sugerencia de adulterio (algo típico en la alta sociedad italiana), una pequeña historia de amor (entre los más jóvenes y desclasados) y unas situaciones que uno tiene la impresión de haber visto antes en repetidas ocasiones por la obviedad resultante.

sábado, 18 de abril de 2015

AGUAS TRANQUILAS

INCOMPRENSION
Salgo de ver esta película japonesa un tanto confuso. Tengo la sensación de que en algún momento me he ido de ella, que me he perdido. Me la han querido vender como el descubrimiento por unos adolescentes, un chico y una chica, de los ciclos de la vida, el amor, la muerte, la vejez, en una relación paralela con una naturaleza a veces hostil, a veces serena. Todo ello en contraste constante entre tradición y modernidad.
Pero son demasiadas historias. El chico es un personaje tarado por la separación de sus padres, lleno de miedos y fobias. La chica, en cambio, disfruta del amor de su entorno familiar, y aunque su madre se está muriendo  (sus creencias hacen que ese trance se nos presente como una muestra más de la felicidad con que se ha desarrollado su vida), es el personaje fuerte, el que toma las decisiones, o, mejor dicho, el que sabe decidir. Pero quedan muchas cosas si explicar, símbolos que escapan a nuestra comprensión. ¿Por qué la chica se baña vestida?¿Hay relación entre los tatuajes del cadáver encontrado flotando con el padre?¿La actitud del muchacho es anterior o consecuencia de ese hallazgo?
Al final, un final supuestamente feliz, no sé muy bien lo que  han querido contarme. Si miro secuencia a secuencia, aprecio una extraordinaria belleza, pero considerándola como un todo, pensando en lo que debería ser el tema central, se me escapa, no me llega a emocionar, como si me hubieran contado la historia de un modo distante, como si se tratara de un mundo próximo a la directora pero demasiado alejado de mí como espectador.

lunes, 13 de abril de 2015

LA DAMA DE ROJO

UNA ACTRIZ
Esta sería una película muy corriente. Tiene un guión medianamente pasable con unos cuantos agujeros, una más que correcta ambientación, buena fotografía y una dirección aseada, sin más. Trata de la lucha judicial de una persona por recuperar del gobierno austriaco unos cuadros de Klimt, incautados por los nazis, que le corresponden por herencia, entre ellos el famoso retrato de Adele Bloch-Bauer, que pone el título a la película. El resto importa poco o ha sido tratado con descuido, como las relaciónes entre el abogado (Ryan Reynolds) y su mujer (Katie Holmes) o la actitud de los otros bufetes que parecen moverse solo por el dinero sin importarles la causa que defienden o el extraño personaje representado por Daniel Brühl al que no acabamos de conocer.
Pero hay algo distinto: la persona que lucha por recuperar los cuadros, Maria Altmann, está interpretada por Helen Mirren y la película gira en torno a ella; el placer de verla en la pantalla eclipsa todo lo demás. Pocas veces he visto una interpretación tan ajustada que ponga tanto de relieve las calidades más profundas de lo que significa actuar en cine. Sin histrionismos, con la mirada, con gestos casi imperceptibles, con un portentoso dominio del lenguaje corporal, uno se pasa el tiempo esperando sus apariciones, porque cuando lo hace (y hay que decir que está casi siempre presente), aparece la vida, y es que ella es la vida de la película y lo que justifica verla.