lunes, 20 de junio de 2016

GRANDES FAMILIAS

NADERÍAS
El cine francés, muy astutamente, ha descubierto un nuevo género. Mejor dicho, han descubierto una combinación de géneros que, al menos en Francia, les va muy bien en taquilla: se trata de una mezcla de comedia disparatada, melodrama, vodevil y una dosis, mayor o menor según los casos, de intriga. Pero pasa aquí como en todo, que para que algo funcione tiene que estar bien hecho, con una base solida y gente que crea en lo que hace. Cuando no es así, como es el caso de "Grandes Familias", el resultado es muy pobre; puede que no llegue a aburrir (a fin de cuentas están pasando cosas todo el tiempo aunque no importen nada), pero finalmente, todo es una estupidez de 113 minutos.
Jean Paul Rappenau que en su día nos dio una espléndida versión de "Cyrano", llevaba 10 años sin hacer cine. A la vista de esta película, salvo que existiese una imperiosa necesidad económica, debería haberse quedado en su casa.

domingo, 12 de junio de 2016

FATIMA

INTEGRACIÓN
Difícil de definir. ¿Documental? No exactamente, aquí hay una historia, la historia de una madre argelina, emigrada a Francia (concretamente a Lyon), abandonada por su marido, que trabaja como limpiadora para sacar adelante a sus dos hijas adolescentes. Apenas sabe expresarse en francés y se produce un inevitable choque generacional: la  hija mayor está iniciando los estudios de medicina, la menor, quinceañera rebelde y descarada, se avergüenza de su madre y se deja llevar a un peligroso futuro. En teoría están integradas en su país de acogida, no así la madre que por ese mismo hecho, casi se enfrenta a su inmediato entorno social, compuesto de emigrantes como ella, y a la sociedad francesa, presente en sus lugares de trabajo.
Todo es sencillo, la cámara se limita a mostrarnos las cosas que pasan en la vida de estas personas, vidas que, como todas, están llenas de pequeños detalles, grandes e importantes unos, de poca entidad otros. Pero así son las cosas y así nos las cuentan. Una película pequeña, hermosa, de las que hacen creer que todavía es posible hacer CINE, así con mayúsculas.

lunes, 6 de junio de 2016

MAS ALLÁ DE LAS MONTAÑAS

UNAS VIDAS
Lo que se inicia con una situación similar a la de "Jules et Jim", dos jóvenes enamorados de la misma chica, se transforma en un melodrama poderoso, casi un culebrón, que recoge las vidas de los tres protagonistas a lo largo de 27 años, desde 1999 hasta 2026. Jia Zhangke, del que desconozco su obra anterior, narra con un meticuloso estilo oriental, a veces un tanto abrumador pero siempre cargado de sutileza, esta saga en la que se alternan maravillosos momentos emotivos con otros tan simbólicos que llegan a ser incomprensibles. 
En cualquier caso, la película ofrece un retrato preciso de unas vidas en la China moderna  y de los vertiginosos cambios que experimenta el modo de pensar y la sociedad del país, pero esta historia necesitaba más pasión y la propia narrativa establece un distanciamiento con el espectador al que le cuesta entrar en la trama y cuyo final, intencionadamente poco explícito, le deja sumido en una cierta perplejidad.

lunes, 30 de mayo de 2016

EL HOMBRE QUE CONOCÍA EL INFINITO

NÚMEROS
"Biopic" del matemático indio Sririvasa Ramanujan, famoso matemático autodidacta, que profundizó en la teoría de los números y en numerosas fórmulas y cuestiones de Análisis Algebraico y que llegó a ser miembro de la Asociación Inglesa de Matemáticos y del consejo de la Universidad de Cambridge, donde en unión de dos colegas, Hardy y Litlewood, desarrolló sus teorías en las dos primeras décadas del siglo XX.
El tema podría haber dado por resultado una película apasionante, simplemente con profundizar en el choque de sus  estrictas convicciones religiosas y su raza con la cerrada sociedad inglesa de la época post-victoriana en lugar de quedarse únicamente en la difícil demostración de sus ideas ante los estamentos académicos. Una dirección plana, conformista, ha hecho que solamente se trate la superficie del problema. La cuidada ambientación y  los esfuerzos de Dev Patel, Jeremy Irons y Toby Jones, intérpretes principales, no bastan para hacer olvidar lo que la película pudo ser y solo en algunos momentos, por motivos sensibleros, consigue emocionar.

martes, 24 de mayo de 2016

ESPÍAS DESDE EL CIELO

GUERRAS
Como ya dijo Clausewitz, y las cosas no han cambiado, la guerra consiste en aniquilar al enemigo y los que mejor lo hacen, conscientes de su coste, de los famosos "daños colaterales", son los profesionales, y aunque la inventiva humana haya creado una tecnología amoral y precisa, (que pone los pelos de punta), sigue siendo el hombre el responsable de su utilización. 
No sé si esta película de Gavin Hood, bien contada, con un sólido guión, muy del estilo de las de K. Bigelow, pretendía suscitar un dilema moral. De ser así, resultaría un tanto cínica y de hecho, las dudas de los ejecutores es lo menos creíble del asunto, porque el tema ya ha sido debatido en múltiples ocasiones y está resuelto. Aquí lo que importa es la narración y esta es casi perfecta, el clásico producto industrial bien hecho y mejor servido, y nada se ha escatimado para mantener al espectador pegado a su asiento. Si además, los profesionales mencionados son Helen Mirren y Alan Rickman, no cabía esperar otra cosa.

domingo, 15 de mayo de 2016

CORAZÓN GIGANTE

ROMPER
Acomplejado por su enorme volumen, objeto de burlas macabras por sus compañeros de trabajo, dominado por una madre egoísta, Fusi se ha convertido en un inadaptado social y encerrado en un cascarón personal del que solo sale para mostrar su habilidad para la mecánica, para jugar con su amigo Mördur con reconstrucciones de batallas de la 2ª GM o mantener extrañas conversaciones telefónicas con el locutor de radio de un programa musical nocturno.
Todo esto, su vida, cambia cuando casi accidentalmente, conoce a Sjófn, una inadaptada bipolar con graves problemas psíquicos. Su amistad primero, su amor después, hace que Fusi sea capaz de romper la cáscara que lo envuelve y abrirse al mundo que le rodea, a romper con lo que ha sido su vida hasta ese momento, a relacionarse con las personas, a ser él mismo y tan consciente es de ello, que sin esperar nada a cambio, es capaz de permitirse un último acto de infinita generosidad. 
Dagur Kari, un director que parece haber bebido de la fuente de Taurismaki, cuenta esta esta historia de forma pausada, precisa, con el tempo adecuado, recreándose en el modo en que nos va permitiendo conocer a cada personaje, demostrando una prodigiosa sensibilidad y arrancando una memorable interpretación de Gunnar Jönsson en el papel de Fusi y del resto de los intérpretes. Espléndida película, llena de matices, de pequeños detalles, de fe en la condición humana, retrato de unas vidas y de un venturoso renacimiento. 

viernes, 13 de mayo de 2016

EL OLIVO

SEAMOS REALISTAS, PIDAMOS LO IMPOSIBLE
Producto de su inteligencia, todo el cine que hace Iciar Bollaín tiene interés; a veces, esa inteligencia se muestra demasiado obvia y el resultado cae en los típicos clichés tan del gusto de la izquierda. Pero en este caso, aborda con fe y lleva a buen puerto una historia absurda, surrealista, enmarcada en un universo rural con tendencia a desaparecer, y que tal vez, por esa misma razón resulta absolutamente creíble dentro de su inverosimilitud. El viaje de esta muchacha, capaz de todo, que acompañada por su tío y un amigo intenta recuperar el milenario olivo familiar vendido por sus padres para montar un negocio fracasado, se transforma en una metáfora de como enfrentarse a la vida, o quizá es que es la vida misma la que es así.
No se trata de un road moovie, la película va por otros derroteros, simplemente se trata de que unas personas se conozcan mejor, que se entiendan. Hay referencias sociales, apuntes sobre las relaciones familiares, toques ecologistas, pero todo tratado con ternura, porque no importa demasiado. Hay un ritmo preciso, unas muy buenas interpretaciones (sobre todo de Anna Castillo y Javier Gutierrez) dentro de un casting espléndido, perfecto, pero lo que nos queda, tras esa impagable escena en la que los tres personajes centrales estallan en carcajadas al darse cuenta de hasta donde han llegado, es un nítido mensaje: hay batallas que aunque uno sepa que las va a perder, hay que librarlas.