domingo, 22 de enero de 2017

LA LA LAND, LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS

MELODRAMA CON MÚSICA
Te dicen, un musical: una muestra de un género casi desaparecido. Pero una vez visto me entran dudas. Tras un comienzo de deslumbrante coreografía, la película adquiere progresivamente un tono melancólico y se desliza suavemente hacia el melodrama. Hay grandes canciones: aunque son más bien recitados con música y todo musical, trágico o no, debe tener al menos una canción que el espectador recuerde cuando acaba (aquí hay varias pero no lo suficientemente pegadizas). Tampoco la música deslumbra, bien es verdad que ya no existen Porter, Gerswin, Hart, Hammerstein, Loewe y todos los de la gran generación, pero la que oímos está en conjunto bastante bien. Entonces, ¿Qué es lo que hay?
Hay una historia de amor creíble, dos actores, Emma Stone y Ryan Gosling, con buena química entre ellos, que cantan y bailan lo suficiente, con encanto, con ese saber hacer de los actores norteamericanos. Ellos son los responsables de que la cosa funcione junto con un director, Damian Chacelle, que sin llegar por supuesto a la altura de los maestros, sabe que los bailes deben rodarse en plano general, sin trocearlos, para poder verlos y apreciarlos. Hay también algunos nostálgicos homenajes, a Demy y sus paraguas, a Donen, a Minnelli, a los dúos Astaire Rogers e incluso al Moulin Rouge de Baz Luhrman, aunque este me parece un  director  horrible. El gran éxito de esta obra, del que me congratulo por lo que pueda significar de cara al futuro, es fruto también de la añoranza. Para comprobarlo, no hay más que sacar los DVD y ponerse a visionar los que si fueron grandes musicales, los de la época dorada.

jueves, 19 de enero de 2017

COMANCHERIA

CODIGOS MORALES
David Mackenzie ha elaborado un thriller negro con estructura de western contemporáneo en el que hombres y paisajes aparecen integrados en una sombría sociedad violenta que castiga a los más débiles y que solo encuentra un cierto alivio cuando pone en solfa la máxima moral del que roba a un ladrón merece el perdón.
La historia de estos dos hermanos que se dedican a asaltar el banco que pretende arrebatarles una valiosa finca de su propiedad en compensación por un préstamo hipotecario (irrisorio en comparación con el valor atribuido), tiene tantas ramificaciones que lo mismo puede leerse como una apología de los valores familiares que una vitriólica crítica hacia la farisaica sociedad que lo permite. Amparado por grandes interpretaciones (el inmenso Jeff Bridges, Ben Foster, Chris Pine y maravillosos secundarios), un guión solido y un ritmo galopante, el género se reinventa y demuestra su inagotable atractivo.

domingo, 8 de enero de 2017

FRANTZ

EN EL AMOR Y EN LA GUERRA
François Ozon retoma un viejo melodrama antibelicista de Lubitsch, "The Man I Killed", y nos lo devuelve envuelto en una preciosa imaginería en blanco y negro (80 %), con ocasionales irrupciones de color, sin que al espectador se le explique la razón de esos cambios de cromatismo.
La historia de este soldado francés de la GM I, cuyos sentimientos de culpabilidad le llevan a visitar la tumba y la casa familiar de un soldado alemán al que ha matado en el curso de una acción bélica, y acaba enamorándose de la prometida del muerto e integrándose en su familia, funciona muy bien durante las primeras tres cuartas partes de la película. Luego, las mentiras que sostienen toda la situación se confunden con la realidad, guión y dirección dudan que camino tomar, y se produce un cierto desdibujamiento de los personajes, una dispersión de las ideas, que acaba por desembocar en un final ininteligible. Inolvidable, por su sencillez, la interpretación de Paula Beer, doble víctima de la barbarie del conflicto.  

miércoles, 4 de enero de 2017

ROGUE ONE: UNA AVENTURA DE LA GUERRA DE LAS GALAXIAS

DE VUELTA A LOS ORÍGENES
El gran acierto de esta precuela del episodio IV de "La Guerra de la Gaxias", es haber vuelto a los principios de la saga (entregas IV, V y VI), infinitamente mejores que las rodadas bajo los epígrafes I, II y III. Aunque la trama de fondo siga siendo la misma, la lucha de la alianza rebelde contra el imperio, el argumento de como la rebelión se apoderó de los planos de la Estrella de la Muerte, da de sí para que a través de un solido y estupendo guión de Chris Weltz y Tony Gilroy, se consiga crear de nuevo un producto de gran entretenimiento, de maravilloso entretenimiento.
Ya no hay caballeros jedis, ni elucubraciones morales o metafísicas, prima la sencillez de contar bien una historia. Aparecen nuevos personajes tratados con la habilidad suficiente para que nos resulten entrañables y el gobernador Tarkin y Lord Darth Vader siguen tan malignos como siempre. Aun así, el espectador no tiene la menor dificultad de integrarse en la película, porque todo ese mundo ya le resulta familiar. Lo cierto es que la acción y la perfección de los colosales efectos especiales apoyados por una fotografía de enorme calidad, facilitan el ritmo que impone un director, Gareth Edwards, que sin alharacas ni pomposidad, muestra un buen conocimiento de su oficio y de lo que se trae entre manos. El resultado es óptimo, justo lo que se pretendía: una colosal diversión.

viernes, 30 de diciembre de 2016

HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE

EMPACHO
A Mel Gibson ya le ha sucedido antes. Hace cosas bien intencionadas, que están bien, en algún momento muy bien, pero siempre se nos da en demasía. Esta historia del objetor de conciencia que desea a toda costa defender a su país pero sin tocar un arma (estamos en 1945, en Okinawa, al final de la GM II), da para una primera parte muy buena, para una segunda bien contada, con crueles escenas de batallas al estilo de Spielberg en "Ryan" pero con mucha más sangre y vísceras (aquí ya se empieza a asomar la oreja) y todo desemboca en un final en el que el "american macho-man" acaba por imponerse y como colofón, se nos obsequia con un plano en el que una camilla parece elevarse hacia el cielo donde solo se echa de menos un coro angélico. Si se deseaba que los japoneses aparecieran como más brutales, no me parece que se haya logrado; el manejo del lanzallamas por parte de los americanos da lugar a unas imágenes igualmente feroces y desagradables.
Aunque se trate, como en este caso, de una historia real, el cine tiene sus propios códigos de verosimilitud. La sobriedad es una virtud de la que Gibson carece. Una lástima.

lunes, 12 de diciembre de 2016

PATERSON

AMOR
Puede decirse que esta película es un palimpsesto de un poema de William Carlos Williams. Pero también es la historia de amor entre un conductor de autobús de Paterson, Nueva Jersey, también llamado Paterson y de su mujer Laura. El es serio, callado, educado, valiente, observador de la realidad de su entorno y escribe poesía . Ella es atractiva, extrovertida, creativa, ingenua y alegre. Ambos están enamorados, conformes con la vida que llevan y el horizonte que se extiende frente a ellos. Una situación próxima a la felicidad que solo se ve levemente alterada cuando el perro de ella, con el que él mantiene una cierta rivalidad amorosa, destroza su cuaderno de poemas.
Esta es la historia. Aparentemente pasan muy pocas cosas, casi nada. Pero no es verdad: la cámara de Jim Jarmush recoge la vida en todo su esplendor, ahí es nada. Cada fotograma se transforma en una imagen vital, se llena de gente que está viva, que llegamos a conocer y a apreciar, a ellos o a otros similares. Lo mismo que llegamos a conocer esa ciudad, Paterson, sin haber estado nunca en ella, sus calles, sus edificios, sus bares, su hermoso parque frente a las cataratas del Passaic River su estatua de Lou Costello. Es casi un sueño: para esas personas contentas con lo que tienen, con lo que son, no existe la rutina ni el aburrimiento de la cotidianidad. Transforman la realidad gracias a su amor, a su espíritu creativo, la subliman. ¡Cuanta inteligencia y sensibilidad de Jarmush en saber contar todo esto!¡Que actores maravillosos en la sencillez de su expresión, Adam Driver, Golshifteh Farahani, el perro, todos..!. Aunque los versos que aparecen sobre la pantalla se desvanecen como escritos en el aire, la poesía de esta obra maestra permanece en el tiempo.
Sin duda, lo mejor de este año que da sus últimos coletazos.

jueves, 8 de diciembre de 2016

LA LLEGADA

DEJÁ VU
Fascinante. Bajo una envoltura de ciencia ficción, late una profunda reflexión sobre la necesidad de comunicación entre los distintos seres, el sentimiento de la pérdida, la inexorabilidad del paso del tiempo, la estupidez de una violencia que no conduce a nada.
La historia de como el ejército norteamericano contrata a una filóloga y a un experto matemático para intentar entenderse con unos alienígenas recién llegados, da para todo lo dicho y mucho más. Quizá la narración que se desarrolla en un tiempo circular, podría haber sido más directa, algo menos confusa para el espectador. Aquí lo sucedido, lo que está sucediendo y lo que sucederá, se mezclan de tal modo que, a veces, es difícil  seguirlos o diferenciarlos. Pasado, presente, futuro, están tratados al mismo nivel, como un todo continúo en su simultaneidad.
Ritmo perfecto (los 116 minutos pasan en un vuelo), una fotografía gris, fría, tal vez excesivamente sombría, maravillosa Amy Adams y bien, en plano menor, Jeremy Renner y Forrest Whitaker. Película para recordar y meditar.