lunes, 31 de octubre de 2016

HISTORIA DE UNA PASIÓN

¿POESÍA?
Esta es una película muy bonita, bonita de ver se entiende. Es decir, está admirablemente bien ambientada, iluminada, fotografiada, y los actores, especialmente Cinthia Nixon, lo hacen muy bien, incluso mejor que bien, en su caso. Podría también decirse que guión y dirección están así mismo a ese nivel, pero sería faltar a la verdad, porque tengo la impresión, casi la certeza, de que Terence Davies pretendía hacer otra cosa, y, en ese sentido, fracasa.
La biografía de Emily Dickinson, espléndida poetisa, eterna rebelde en una sociedad puritana que la despreciaba por ser mujer y precursora feminista sin proponérselo, es simplemente un "biopic" que no desprende nada de su poesía; si alguien lo esperaba quedará defraudado porque hay muy poco o nada de ella. Oír sus versos de fondo, no es suficiente, todo lo más ilustran a quien no los conozca.
Comprendo que es difícil llevar a imágenes la poesía, sobre todo de forma tan deliberada como en este caso: esa es la razón de que solo se encuentre en las películas de los más grandes, Dreyer, Ford, Mizoguchi...etc. o en momentos aislados de las de otros, o en excepciones tan asombrosas como "El Río" de Renoir. Esta de hoy, está evidentemente, en otro nivel.

lunes, 24 de octubre de 2016

FLORENCE FOSTER JENKINS

HACER CINE
Solo el talento de Stephen Frears y de su guionista Nicholas Martin, puede hacer que una historia tan leve, local y casi anecdótica como esta, se transforme en una película que se deja ver, no diré con entusiasmo, pero sí con un inusitado e inesperado placer. Eso demuestra una profunda sabiduría de como hacer cine, algo que Frears parece dominar y que, en mayor o menor medida, está presente en todo lo que ha hecho.
La historia (esta vez de verdad) de la peor cantante del mundo no sería nada sin unos maravillosos actores admirablemente contenidos (Meryl Streep, Hugh Grant, Simon Helberg...etc.), un tono que no abandona nunca el sentido cómico de cada situación y no rehuye situaciones emotivas,  una ambientación (decorados, color, vestuario...etc.) autenticamente sobresalientes y un tempo sostenido verdaderamente adecuado. El tema no da para más pero aun así, es una admirable puesta en escena.   

lunes, 17 de octubre de 2016

INFERNO

NADA NUEVO
No parece tras contemplarla, que nadie tuviera mucho interés en hacer esta película, salvo el más que previsible deseo de seguir explotando un filón teóricamente comercial pero claramente agotado. Porque sino es por ese motivo, resulta inconcebible rodar un guión tan malo como la novela de que está adaptado, unas situaciones absolutamente previsibles, y unas escenas cuyo planteamiento está copiado de aquí y de allá, de Bond a Bourne, pero todo mucho peor, sin gracia, estúpido.
Lo único que permite soportar las dos horas de proyección es volver a ver Florencia, Venecia y algo de Estambul, que aunque las hayamos visto o conocido antes en mejores ocasiones, siempre es agradable. ¡Ah, se me olvidaba! y a Sidse Babett Knudsen que, de vez en cuando, pasa por allí. El Sr. Howard (Don Ronnie), está cayendo realmente bajo. 

lunes, 3 de octubre de 2016

ELLE

UN EMBRIAGADOR AROMA DE BASURA
No hay nada en esta película que no emita un fuerte olor a podredumbre. Todo es turbio, sucio, amoral, violento, como si los personajes se hubieran escogido entre una hez o una clase social, sin más deseos ni principios que la práctica de un sexo teñido de brutal sado-masoquismo. Típico Verhoeven. Pero en eso radica su virtud, porque puesta en escena y dirección de actores (inconmensurable Isabelle Huppert o Virginie Efira a pesar de su pequeño papel), la hacen verosímil, y la narración, casi perfecta en claridad y ritmo, se hace creíble, embarca al espectador.
Un humor negro transforma el melodrama en un extraño "thriller", en el que los golpes de efecto están perfectamente medidos, en el que lo repugnante se admite como normal y uno, al contemplarlo, se olvida de cualquier idea preconcebida, asombrado por lo que ve. Ese es su mayor mérito, algo que no es fácil de lograr. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

EL HOMBRE DE LAS 1000 CARAS

MAS RUIDO QUE NUECES
¡Que pena! Un guión plano y pobretón estropea lo que pudiera haber sido un buen "thriller". Pero la historia de las andanzas de ese extraño personaje que es Francisco Paesa y su relación con Luis Roldán (algo que todos vivimos en la mitad de la década de los noventa), tal y como está contada no da para una narración cinematográfica de 130 minutos y uno acaba por aburrirse y removerse en la butaca ante tanta repetición. Sería necesario algo más solido, con más continuidad.  Y es que aunque se trate de personajes reales hay que echarle algo más de imaginación; si hay que inventar se inventa, que más da. A fin de cuentas la verdad no la sabe casi nadie y nunca nos la han contado. No hay emoción, ni suspense. El resultado es como una de esas crónicas periodísticas que se anuncian como un trabajo de investigación y resultan ser un "corta y pega" de recortes sabidos y leídos en un montón de sitios. Y no se trata de meter acción, se puede lograr sin ella, solo hay que recordar películas como "El Topo" o remontándonos más a "El crac" de Garci.
Al final solo queda un buen estilo, una más que correcta ambientación y, en algunos momentos, un cierto clima. Buenas interpretaciones, aunque los actores fumen demasiado, como si no supieran que hacer.  "La isla mínima", incluso "Grupo 7" eran otra cosa, aquí no se ha acertado. Inténtenlo de nuevo pero no se vuelvan a equivocar, que el crédito se pierde fácilmente.

lunes, 19 de septiembre de 2016

GORRIONES

DEMASIADO
La historia de este adolescente, hijo de un matrimonio separado, obligado por el abandono de su madre a dejar Reikiavik y tener que irse a vivir con su padre a un remoto extremo de Islandia, podría dar lugar a un análisis profundo del paso de la pubertad a la madurez, de su adaptación a un nuevo entorno en el que el mundo que conocía ya no le reconoce y en el que los antiguos conocidos  han cambiado tanto que resultan irreconocibles.
Nada de esto se nos ofrece. Aquí solo se consigue transmitir tal cúmulo de desolación y negatividad que en ningún momento llegamos a empatizar con lo que sucede, sobre todo porque el único personaje que presenta algo de humanidad desaparece pronto. Todo es desolado, cruel, desnudo, frío, ajeno. Ni siquiera el final nos proporciona alivio, aunque quiera ser un atisbo de esperanza, porque no es suficiente para hacernos pensar que algo pueda cambiar. El exceso, al que contribuyen unos actores demasiado hieráticos y una fotografía que acentúa el carácter gélido de todo lo que vemos, acaba por alejarnos de la película y crear en nuestro animo un cierto temor a las gentes de este lejano e inhóspito país.


lunes, 12 de septiembre de 2016

CUERPO DE ELITE

BASURA
Estúpida, sosa, sin gracia, soez y además aburrida.Lo increíble es que esta película, si es que se puede llamar así, lleve camino de ser la que más recaude del cine español en 2016. Así nos va.