domingo, 23 de julio de 2017

DUNKERQUE

LA GUERRA EN SU CRUELDAD
Empiezo por confesar que, contra lo que muchos piensan, Christopher Nolan nunca ha sido santo de mi devoción. Ni "Origin" ni "El Truco Final", excesivamente barrocas, me llegaron a entusiasmar. (El Caballero Oscuro" no consiguió interesarme). Pero ante "Dunkerque", si lo usara, me quito el sombrero. Ha sabido contar este conocido episodio de la historia bélica de la 2ª GM desde los tres medios en que se desarrolló, tierra, mar y aire, con un estilo narrativo sorprendente que proporciona al espectador una visión global del conflicto y además le involucra plenamente en él. Únase a esto un ritmo trepidante que solo se detiene en cada individuo lo justo para mostrar lo que el drama de un conflicto como este puede hacer brotar de todo ser humano: lo peor y lo mejor de sí mismo.
Película espléndida, sin más imaginería que la necesaria, con una espléndida banda sonora y un elenco de actores soberbio que contribuyen a dar credibilidad al relato.

domingo, 16 de julio de 2017

SU MEJOR HISTORIA

AMOR Y GUERRA

Esta es una historia aparentemente sencilla que esconde en su interior una serie de temas profundos tratados con inteligencia y sutileza. Lone Scherfig sabe como hacer ese tipo de cosas, ya lo había demostrado en "Una educación", y aquí, con ese grupo de escritores contratados por el Ministerio de Información británico durante la segunda guerra mundial para escribir una película que contrarreste la propaganda nazi y levante el ánimo del pueblo inglés, tiene el campo perfecto para ello.
En esta tragicomedia se combinan astutamente el amor, la superación (tanto la individual como la colectiva), y las primeras escaramuzas de la reivindicación de la condición femenina. Cine dentro del cine admirablemente bien contado. Para eso, además de guión y dirección, se precisa de una ambientación impecable del Londres de 1940 y un conjunto de buenos actores entre los que Gemma Arterton destaca por su sereno encanto y el gran Bill Nighy ofrece un maravilloso recital. La película podría resumirse en una de sus frases:"el cine es la vida, cortadas las partes aburridas".

domingo, 9 de julio de 2017

DIA DE PATRIOTAS

DE DRAMAS Y PERSONAS
Usar un hecho conocido como el atentado a la maratón de Boston, del que además sabemos sus secuelas, siempre tiene sus riesgos. Desde el punto de vista de la narración cinematográfica no basta con que su parte documental esté conseguida, eso es fácil, existen numerosas grabaciones del hecho; para emocionar hay que profundizar en las personas, en sus sentimientos, en como un acontecimiento tan dramático les afecta. Lo entendió muy bien Kathryn Bigelow en "Zero dark Hour".
Este no es el caso de Peter Berg, que pasados los primeros momentos, justo hasta después del atentado, se lía en una larga y farragosa exposición de persecuciones que a uno le dejan completamente frío y acaban por aburrir. Seguro que las cosas fueron así, tal y como nos las cuenta, pero eso no es suficiente para hacer una buena película y se tiene la sensación de que no solo se ha desperdiciado un tema sino también el talento de unos buenos actores.

jueves, 29 de junio de 2017

WONDER WOMAN

SUPER HEROES
Aun siendo coleccionista de clásicos, la transposición al cine de los super-heroes del comic , con alguna excepción como el primer "Spider man", no suscita mi entusiasmo. La sobre abundancia de efectos especiales y unos argumentos perfectamente inanes, me aburren en su gran mayoría.
En este caso, debo reconocer que esta precuela (seguro que habrá más) que narra los orígenes de Wonder Woman, ha logrado entretenerme. Quizá se deba a que aquí hay al menos una historia que contar que se ha reflejado en un guión bastante solido en el que no faltan las pinceladas de humor, y en la dirección de Patty Jenkins, que ha imprimido el ritmo adecuado a la narración. Además la protagonista, Gal Gadot, tiene la necesaria prestancia física y el resto de los actores cumple bien su cometido. En resumen, el producto final tiene más interés que casi todas las películas de super-héroes que tanto proliferan y que, a juzgar por los resultados, es lo único que se les ocurre a los productores de Hollywood para seguir atrayendo espectadores al cine.

domingo, 18 de junio de 2017

PARIS PUEDE ESPERAR

ELEANOR NO ES FRANCIS FORD NI TAMPOCO SOFÍA
Por culpa de una otitis, la mujer de un famoso productor cinematográfico (Alec Baldwin), se ve obligada a aceptar que uno de los socios de su marido la lleve a París desde Cannes en su coche. Lo que podría ser una "road moovie" en la que alguno o ambos protagonistas descubrieran su auténtico interior o entablaran una relación que diera un nuevo sentido a sus vidas, se transforma en una hortera excursión turística y gastronómica carente totalmente de interés. A los diez minutos de película, uno siente profundos deseos de matar al acompañante francés (Vincent Audiard) y rescatar a la pobre Diane Lane de las garras de semejante estúpido. Hay escenas de relleno y otras que suscitan vergüenza ajena. 
Eleanor Coppola, fabricante de este engendro, quizá se haya divertido rodándolo o disfrutado de buenas comidas de cocina francesa tradicional (nada de nouvelle cuisine), pero el cine es otra cosa. Solo se soporta la madura belleza de Lane y unos bonitos paisajes. No hay más.

domingo, 11 de junio de 2017

LAS CONFESIONES

POCO RUIDO, MENOS NUECES
Una reunión del G-8 en un lujoso balneario de la costa alemana del Báltico, le sirve a Roberto Andó para fabricar esta mezcla de "thriller" y cine de denuncia que nunca acaba de convencer. La inclusión de dos personajes ajenos al mundo de la economía mundial, un fraile y una escritora, no hace más que añadir confusión al mensaje que la película pretende transmitir.
Una cuidada fotografía, actores como Toni Servilio o Daniel Auteil junto con la madura belleza de Connie Nielsen, hacen lo que pueden, pero no es suficiente para superar el exceso de prosopopeya,  la artificial estética del peor Fellini y una lentitud narrativa que aburre por su reiteración. Al final, uno se da cuenta que todo ha sido un pretexto para que el fraile pueda soltar su discurso anti-globalización y, para que quede más claro, se le añade un toque angélico.

domingo, 4 de junio de 2017

NORMAN. EL HOMBRE QUE CONSEGUÍA TODO

INDIFERENCIA
No sé quien es Joseph Cedar, director y guionista de esta película, pero lo que sí sé es que ha destrozado una idea razonablemente original, potencialmente atractiva, mediante un guión confuso y estúpido y una realización nefasta que como único aliciente, tiene que recurrir a viejos trucos (superposición de imágenes, ralentis, pantallas divididas...etc.), con la intención de resolver escenas que por su planteamiento, carecen de solución. Richard Gere hace todo lo posible para dar vida a este "Don Nadie" que representa un personaje que solo existe en su imaginación y que pese a sus esfuerzos, nunca nos llega a interesar ni parece verosímil, por mucho que se vea envuelto en difusas tramas políticas internacionales, en los apuros de su comunidad judía neoyorquina o en arreglar la boda de un amigo .
La falta de diálogos atractivos, la insistencia en primeros planos, hace que el conjunto se haga pesado y reiterativo y que el final se reciba con alivio.